El dato es relevante. El 65% de los ingresos del aeropuerto
Changi de Singapur provienen de actividades que no están directamente
relacionadas con “volar”, son ingresos que se generan por las actividades
comerciales paralelas u otros negocios. O sea, que la actividad nominal, la
aeroportuaria se ha convertido en secundaria.
En un interesantísimo
estudio publicado por Amadeus y titulado “Reinventing
the Airport Ecosystem A new airline industry report”
que encontrareis linkado
al final, se aventura que en los próximos 20 años el entorno aeroportuario será
irreconocible. Los aeropuertos podrán llegar a ser mini ciudades prácticamente
autosuficientes, centros comerciales o incluso una extensión de la propia
ciudad.
Parece claro que
es una consecuencia del fenómeno “Target Group Meeting Point”. Los aeropuertos,
al igual que las grandes terminales ferroviarias y otras instalaciones de este
tipo, debido a que generan una altísima concentración de personas con características
parecidas como
son el hecho de disponer
o sufrir de un tiempo en blanco hasta la salida de su vuelo, padecer un posible
sentimiento de culpabilidad por abandono de la familia que les estimula a
compras compensatorias o simplemente, la posibilidad de hacer compras
impulsivas libres de impuestos, se han convertido en rentabilísimas superficies
comerciales.
De verdad, un estudio muy interesante.
Os dejo con el link al PDF.